Muchos de nosotros pedimos a menudo la clásica ensalada griega en los restaurantes y nos sorprendemos cada vez al ver lo diferente que resulta este plato incluso en manos de profesionales. Quienes la han probado directamente en la tierra de la Antigua Hélade conocen su verdadero sabor, que le aportan los jugosos tomates y las aceitunas maduradas bajo los rayos del ardiente sol, así como el tierno y mantecoso queso feta elaborado con la leche natural más fresca. Parece increíblemente sencilla (los griegos llaman a esta ensalada “choriatiki”, es decir, “rústica”), ¡pero la experiencia gastronómica es fantástica! Así que, si quiere preparar este plato usted mismo, procure encontrar las verduras más maduras, un buen queso feta o feta y aceite de oliva virgen extra prensado en frío, que no desempeña el menor papel en este juego de sabores y aromas.

Lavar y secar los tomates cherry. Cortarlos en mitades. Pelar la cebolla y cortarla en medios aros finos. Combinar todos los ingredientes en un bol grande y mezclar.